PESTAÑAS DEL MENU

lunes, 9 de julio de 2012

UN PENSAMIENTO EN ALTO

    Siempre que intenté escribir algo sobre esto me pareció bastante comprometido. ¿Cómo expresar este pensamiento sin ser ofensiva? Pero todo el mundo que me conoce sabe que soy consecuente con mis ideas aunque siempre no sean en mi beneficio.

  Pues bien, la reflexión que aquí expongo comenzó un día en el que un cliente habitual muy educado y comprensivo me regaló un halago… “Eres estupenda… y no me importa lo que haces..”
   Sinceramente, y a riesgo de parecer engreída esa frase la escuché un montón de veces sin que jamás razonara sobre ello.
   No sé por qué ese día me dio por darles vueltas al tema: “…no me importa lo que haces”. … y… ¿qué hago? ¿Ofrecer masajes? 

  Me alegro mucho haber conseguido que la mayoría de mis clientes no vean en esto un condicionante moral. En mi trabajo cuidar la discreción ha sido uno de mis valores esenciales y nunca expondría mis pensamientos abiertamente a alguien y menos aun sabiendo que la intención de la persona es únicamente agradar.
   La verdad es que yo nunca cuestione las circunstancias que llevan a una persona a buscar un masaje o sexo de pago: jóvenes, mayores, solteros o casados… Aunque no suene muy bien porque parezca que es “barrer para casa”, la experiencia en este campo me hizo aprender que  desde el chico excesivamente joven por el que me preocupé, temiendo que gastara más de lo que tenía por disfrutar de un masaje y que luego me razonó que era “inversión asegurada” ya  que invitar a cena y copas a una chica no le garantizaba conseguir lo que buscaba y esta opción le resultaba más rentable hasta el sr. casado al que su esposa no le satisface en determinados aspectos por desgaste de la rutina habitual. Cada persona vive una situación concreta y es tan arriesgado emitir un juicio….

Entonces, yo me pregunto… ¿por qué debe ser un condicionante lo que yo hago y no lo que hacen los demás?

jueves, 21 de junio de 2012

MAXIMAS VIBRACIONES.... UNA EXPERIENCIA DIFERENTE


 De nuevo escribo unas líneas en este blog que es un poco mi desahogo diario. Esta semana he vivido una experiencia diferente. Si, es completamente cierto que desde que comencé en esta profesión  la vida transcurre rápida en todos los aspectos y la madurez no se alcanza sólo con la edad sino con la experiencia.

Pues bien, como es sabida la amistad que me une a mi compañera Martina Valentino en Córdoba, esta semana le propuse trabajar en su reconocido Centro de Masajes. Como siempre nada más descolgar el teléfono el trato cordial y humano que esta chica ofrece te deja con el corazón al aire. Sin pensarlo ni un segundo me dijo que me esperaba con los brazos abiertos.

El lunes muy temprano me levanto, todo preparado. Aunque mis inicios fueron también en Centro de Masajes no de forma independiente, el nerviosismo se apoderó de mí. No es que diste demasiado la forma de trabajar de una manera u otra pero creo que el condicionante de no defraudar a la que considero la persona más profesional en este sector pesaba como losa sobre mi espalda.

Cuando subo al AVE un pellizco en el estómago me oprime durante todo el trayecto. Al bajar en la estación decido tomar un refresco porque los nervios recorren mi piel.

Escribo estas líneas a punto de concluir mi estancia en el Centro Máximas Vibraciones y…. Que Experiencia!!!!! Nunca hubiese imaginado aprender tanto. Me llevo mucho. El recordar la sensación del trabajo compartido, la convivencia y coordinación en grupo.

 La perfección y el cuidado de todos los detalles, el ambiente fenomenal de un elenco de chicas estupendas, la profesionalidad y el saber hacer….. Si bien es cierto que valoraba a Martina como amiga y la imagen que su inteligente y cuidada publicidad proyecta, he tenido el privilegio de comprobar que el reconocimiento que alguien alcanza en un trabajo no es más que el fruto del esfuerzo diario. Como siempre el elegante Logo de Martina queda eclipsado por su sello personal que mucho más allá de esas impactantes iniciales que cuida con tanto esmero es la ternura y el cariño, la humanidad y el calor que ofrece a todo el que se acerca a su entorno. Gracias por supuesto a Martina, a Ana, a Claudia (con su aire a Cindy Crawford y su buen humor... me he reido mucho) y a todas las compañeras que me han hecho disfrutar de una estancia en Córdoba que jamás olvidaré.

miércoles, 13 de junio de 2012

A VUELTAS DE TANTA CRISIS


            Me resulta últimamente muy agotador y desmoralizante escuchar las conversaciones en la calle. Tiempos difíciles... caos económico... no se habla de otra cosa. Para colmo nos tocó vivir en la era de internet... las noticias no corren, vuelan. La información al alcance de cualquiera. Sin pensarlo todos nos convertimos en economistas improvisados que analizamos, valoramos y juzgamos la situación actual.

            Es, cuanto menos, curioso escuchar los argumentos esgrimidos por cada cual: masajistas, fontaneros, abogados, taxistas, profesoras.... opiniones diversas más o menos fundadas que comparten un sentimiento común: El desánimo.

   La desilusión se apodera de todos. Reflexiono a menudo sobre la relación que existe entre el dinero y la felicidad. Acostumbrados a vivir en una sociedad consumista parece que es directamente proporcional el vínculo...  si es boyante la economía tenemos más cosas.

            Es evidente que el poder adquisitivo nos proporciona bienestar, y que la carencia de medios incertidumbre... No hay visión romántica en la economía que pague la factura de la luz ni la cuenta del súper. Soy de las que olvida dificultades con tardes en zapaterías... pero por mucho que cure mi ansiedad el tener dos armarios repletos de tacones de aguja... ¿Me hizo eso más feliz?  También he vivido sin absolutamente nada.

            Dándole vueltas a este tema he estado pidiendo a mis amigos y conocidos que cerraran los ojos y me contaran un momento puntual de sus vidas  en el que se sintieran tremendamente felices. Muchas han sido las respuestas: una amiga dijo que pasear con su padre cuando era niña, mi ex marido confesó que el día que nacieron sus hijos (¡menos mal!), otra amiga el día que consiguió graduarse después de varios años de sacrificio estudiando...
             Personalmente me ocurre igual, si busco entre los recuerdos, las imágenes se suceden como flashes en el tráiler de una peli: El "te quiero" inesperado de mi hijo cuando se cruza conmigo por el pasillo, los razonamientos ilógicos de mi hija que me dejan a cuadros y me hacen reír tanto, el beso apasionado de la persona que amo, sus manos recorriendo mi cuerpo...

            Será que cuando estamos inmersos, protagonizando esos momentos no somos conscientes del alcance que realmente tienen, aprendemos a valorarlos cuando ya sucedieron...  Y me parece muy triste que consumamos el tiempo solo en lamentarnos de lo que perdimos y no disfrutando de lo que conservamos.

            Soy una persona muy realista y la vida  está claro que no es un spot de televisión pero me niego a hablar exclusivamente de problemas porque si obviándolos no se arreglan, recreándonos en ellos tampoco y me quedo con todo lo que siempre me hace muy muy feliz...

lunes, 11 de junio de 2012

A MI AMIGA LAURA


Por primera vez dedico una entrada en este blog a una amiga. Y es que a mí no se me da demasiado bien eso de halagar ni regalarle el oído a nadie. Pienso que la verdadera  amistad no necesita ser alimentada con palmaditas en el hombro y buenas palabras.

Aun así, me gustaría recordarle a mi amiga Laura que son ya varios años los que transcurrieron desde que un día el destino nos hizo coincidir.

 Nuestra amistad no ha sido la típica entre mujeres que comparten tardes de compras o confidencias personales, que también las ha habido. A pesar de la diferencia de edad que nos separa y el mundo en el que nos conocimos tuvimos casi desde el principio ese feeling y complicidad para hacernos fuertes.

De Laura admiro profundamente que a pesar de su juventud haya sabido hacerse a sí misma salvando obstáculos increíbles, y aunque a mí me llame Xena porque me ve mujer luchadora, creo que ella es el ejemplo de cómo subsistir peleándose con la vida. Sus nuevos proyectos (si estudias ya sabes que te preguntaré la lección, aunque sea a saltos y por Whatsapps…) y sus ganas de seguir creciendo en todos los sentidos seguro que le traerán muchas alegrías.

Nos hemos enfadado en numerosas ocasiones, peleas monumentales… hemos reído y llorado juntas, y hemos compartido tanto (a veces demasiado..jajaja)..  Pero lo que más valoro  es que al final nos hemos sincerado la una con la otra. En definitiva eso es lo que hizo fuerte nuestra relación y solo quiero agradecerle el estar ahí, el preocuparse por mi, y el ser una buena amiga. GRACIAS Laurita.

domingo, 25 de marzo de 2012

EROTISMO Y ARTE. EL TIEMPO SE DETIENE.

  Sábado tranquilo... No recuerdo desde cuando no disfrutaba de un día como el de hoy... y no porque no haya sido productivo pues siempre tengo una lista interminable de asuntos inacabados, pero la serenidad que genera el hacer las cosas sin atenerte a un horario, sin la prisa habitual del día a día es para mÍ motivo de satisfacción absoluta.

En estas situaciones, cuando cierro los asuntos de obligado cumplimiento, siempre aprovecho para curiosear un poco... hoy por ejemplo observaba en el escritorio de mi portátil la imagen de una de las obras escultóricas que siempre me ha conmovido...

 Como otros aspectos de la vida, el arte siempre me hace reflexionar, en esta ocasión pienso que  a pesar del paso del tiempo los instintos humanos permanecen. Ya me lo dijeron una vez.. "Todos los sentimientos y sensaciones han sido vividos por alguna persona en alguna ocasión, la novedad en este campo no existe"... y precisamente ahora contemplando esta obra maestra caigo en la cuenta.

 La obra en cuestión es una escultura de Bernini (Beata Ludovica Albertoni), perteneciente al más puro Barroco italiano. A pesar de que esta época artística no es de mis favoritas porque en ocasiones se abusa del recargamiento y el dramatismo... observo con atención...

En un primer golpe de vista... impresionante... Me fascina contemplar cómo un bloque de duro y frío mármol puede en las manos de un artista convertirse en el tejido más real, los pliegues, los encajes... Pero lo que más me llama la atención es la actitud, la expresión del personaje. Queriendo plasmar el sufrimiento y el éxtasis religioso, esta imagen personalmente me transmite un erotismo fuera de lo común. Teniendo en cuenta que fue una obra realizada por un genio de setenta y un año en el S. XVII, donde la moral y la religión eran condicionantes extremos (de hecho esta escultura fue encargada como sepulcro para la Beata por el Papa del momento),  percibo nítidamente la silueta de una mujer, que bien podría encajar en los cánones de belleza actuales. Su postura, la mano en el pecho, su cabeza recostada con labios entreabiertos... emana una sensualidad y una pasión increíbles.

Ahora, salto abismal en el tiempo, más de trescientos años. Obra realizada en terracota por el argentino Luif Mercieur. Reconocido artista actual cuyos trabajos escultóricos (porque no sólo domina esta disciplina) están basados en el erotismo. Criado en el seno de una familia de artistas, muy liberal y hombre de su tiempo, siempre se interesó como el mismo manifiesta por "aquellas curvas diabólicas"... Y digo yo... obviamente a pesar del paréntesis temporal, cultural e ideológico de tan dispares momentos históricos, aprecio tántas coincidencias.
 No sé si, como comentaba antes,   el sentimiento, la forma de mirar o la de interpretar la silueta femenina concuerdan o que en muchos aspectos los puntos opuestos convergen...  el caso es que para mí, ... la similitud es realmente curiosa y sorprendente. 

domingo, 4 de marzo de 2012

.... Y DE NUEVO... LA VIDA ME SORPRENDE

  …Y sucedió, cómo y dónde nunca quise que sucediera, a pesar de ser consciente de que no debía de ser… llegó la persona que me encendió el alma, la persona que sólo con tocarme consigue estremecerme y, sólo con mirarme a los ojos hace que el universo tiemble bajo mis pies.
He conocido el amor y el sexo vestidos de mil formas diferentes pero hoy siento la intensidad, la fuerza, la pasión, la ternura. Todo es de color, la vida huele de forma distinta. Cierro los ojos y mi cabeza recuerda cada instante, cada minuto, cada segundo de locura entre sus brazos.
    Y a estas alturas de la película sé de sobra que quien alto despega rápido aterriza. No existe este sentimiento que funcione en una sola dirección al menos en mi porque desgraciadamente no sé amar a medias, y al mismo tiempo que mi corazón late entregando hasta la última gota de mi ser, existen los momentos de dudas, vacío y soledad. Soy ambiciosa y en el amor lo quiero todo.
       Pretendo ser cabal, que la experiencia juegue esta vez a mi favor, quiero disfrutar del presente y nada más, he perseguido e idealizado siempre la idea de una relación transparente sin más ataduras que  las que imponga el corazón,  sin pensar en el  “qué pasará mañana” y aunque intuyo que me tocará sufrir…  no cambiaría ni un solo segundo vivido a su lado.


UNA PAUSA, UN PARÉNTESIS....

… Y llevaba mucho tiempo sin escribir nada. Tiempo, tiempo, tiempo…. como siempre peleándome con él. Será porque me gusta vivir todo tan intensamente, o porque siempre encuentro tantas cosas interesantes a mi alrededor en las que invertirlo que casi nunca tomo consciencia de que transcurre, y así sin pensarlo, los días, las semanas y los meses vuelan.
Un amigo reciente me recordó que tenía abandonado este blog, es cierto, y es que…  dos meses han transcurrido desde la última entrada y ahora que caigo en la cuenta… cuántas cosas vividas!!!!  Me enamoré y desenamoré unas cuantas veces, me deprimí otras cuantas (nada que no solucionara unos zapatos nuevos y un chupito con amigas), y emprendí  algún que otro proyecto de esos que no desaparecen en la cabeza…. Y es que no entiendo cómo hay personas en esta vida que se aburren. Afortunadamente nunca experimenté esa sensación aunque confieso que en ocasiones me gustaría poder saborear algunas cosas sin prisas… Al hilo de esta reflexión me gustaría compartir una anécdota que leí en el Facebook de un amigo y que me impactó:

 " Un hombre se sentó en una estación de metro en Washington DC y comenzó a tocar el violín, era una fría mañana de enero. Tocó seis piezas de Bach durante unos 45 minutos. Durante ese tiempo, ya que era hora punta, se calcula que 1.100 personas pasaron por la estación, la mayoría de ellas camino al trabajo.
    Tres minutos transcurrieron y un hombre de mediana edad se dió cuenta de que había un músico que tocaba. Aminoró el paso y se detuvo por unos segundos y luego se apresuró continuando para cumplir su horario.
  
   Un minuto más tarde, el violinista recibió su primer dólar de propina: una mujer arrojó el dinero en la caja y sin parar siguió caminando.
Poco después alguien se apoyó contra la pared para escucharle, pero el hombre miró su reloj y comenzó a caminar de nuevo. Era evidente que se le hizo tarde para el trabajo.
     El que prestó la mayor atención fue un niño de tres años, el chico se detuvo a mirar al violinista pero su madre le tiró del brazo y e niño siguió caminando, volviendo la cabeza todo el tiempo. Esta acción fue repetida por varios niños. Todos los padres, sin excepción, los forzaron a seguir adelante.
En los 45 minutos que el músico tocó, sólo seis personas se detuvieron y permanecieron por un tiempo. El músico recaudó 32 dólares. Cuando terminó de tocar y el silencio se hizo largo, nadie se dió cuenta, nadie aplaudió ni hubo ningún tipo de reconociemiento.
 Todo el mundo ignoraba que el violinista era Joshua Bell uno de los músicos más talentosos del mundo. Había interpretado una de las piezas más complejas jamás escritas en un violín valorado en 3,5 millones de dólares.
Dos días antes de tocar en el metro, Joshua Bell agotó las entradas en un teatro de Boston dende los asientos costaban un promedio de 100 dólares. Esta es una historia real. Joshua Bell tocando de incógnito en la estación de metro fue una actividad organizada por el diario The Washington Post como parte de un experimento social sobre la percepción, el gusto y las prioridades de la gente".
 Si no tenemos un momento para detenernos y escuchar de uno de los mejores músicos del mundo tocando la mejor pieza jamás escrita, ¿cuántas otras cosas nos estamos perdiendo?...